
En fin... me llamaréis pesada o todo lo que queráis, pero es que estoy tan tan tan contenta de que
Valentino continue cerrando bocas... realmente llegará un día en que las personas dejarán de decir bobadas y dirán:
"pues era verdad, es el mejor!".
Valentino Rossi no es de este mundo, en Donington Park se corroboró. Ni la mala salida que tuvo, ni los cuatro latigazos que le dio la Yamaha, ni el recto que le llevó de la primera a la cuarta plaza ni la piscina en que se convirtió la pista pudieron con él.
¿Quién dijo que no iba bajo la lluvia?. Y como siempre está de buen humor, celebró su triunfo con una sinfonía de violines. Todo porque después de la vuelta que le dio la pole el sábado
pensó que era perfecta como una sinfonía de violines, por eso lo celebró de esa forma